Desarrollo de software
Equipos que construyen producto nuevo dentro de tu operación, con tus procesos y tus prioridades.
El outsourcing TI es la delegación de funciones tecnológicas —desarrollo, soporte, infraestructura o el área completa— a un proveedor externo especializado. Permite acceder a perfiles senior sin asumir el costo ni el tiempo de contratarlos, convirtiendo un gasto fijo en una capacidad que se ajusta a la demanda real del negocio.
Perfiles validados en .NET, C#, Oracle, SQL Server y Azure que producen desde el primer sprint, sin curva de aprendizaje pagada por ti.
Del acuerdo al primer commit en tres días hábiles, frente a los dos o tres meses que toma una contratación tradicional.
Escalas o reduces el equipo según la demanda real, sin finiquitos, cargas sociales ni tiempos muertos entre proyectos.
Si un profesional rota, el reemplazo llega con traspaso documentado. Tu operación no depende de una sola persona.
Documentamos arquitectura, decisiones y procesos. Al terminar, el activo es tuyo y no quedas cautivo del proveedor.
Portal de cliente con tickets, tableros de proyecto y SLA medidos. Sabes en qué se invierte cada hora.
Sesión de 45 minutos para entender tu operación, tus sistemas y qué funciones conviene externalizar y cuáles no.
Definimos perfiles, dedicación y modelo de trabajo. Recibes CVs reales y entrevistas a los candidatos si lo deseas.
Accesos, entornos y ceremonias definidas. El equipo entra a producir con objetivos medibles desde la primera semana.
Reportes de avance, SLA medidos y ajustes de capacidad según cómo evolucione la demanda de tu negocio.
En términos simples: dejas de comprar horas de personas y empiezas a comprar resultados de un equipo que ya sabe hacer el trabajo.
Ocho áreas que puedes delegar por separado o como un bloque completo.
Equipos que construyen producto nuevo dentro de tu operación, con tus procesos y tus prioridades.
Corrección de errores, mejoras y evolución de los sistemas que ya están en producción, sin frenar lo nuevo.
Oracle, SQL Server y PostgreSQL: rendimiento, respaldos y consultas que dejan de tardar minutos.
Azure y entornos híbridos, con infraestructura como código y despliegues que se reproducen sin sorpresas.
Atención a usuarios con tiempos comprometidos, para que tu equipo técnico deje de apagar incendios.
Un responsable que coordina, mide y responde por los plazos, en tu zona horaria.
Que el ERP, el CRM y la operación conversen entre sí en vez de traspasarse datos a mano.
Sacar la lógica de un sistema antiguo por fases, sin detener el negocio y con vuelta atrás en cada paso.
Las preguntas que todo comité de compras hace antes de aprobar un proveedor externo, respondidas por adelantado.
Cada profesional pasa por prueba técnica y entrevista antes de entrar a tu equipo. No enviamos currículums: enviamos personas que ya resolvieron el problema que tienes.
Trabajamos en tu horario, no con doce horas de desfase. Las reuniones son a una hora razonable para todos y los bloqueos se resuelven el mismo día.
Del acuerdo firmado al primer commit en tres días hábiles, frente a los dos o tres meses que toma una contratación tradicional.
Tickets, tableros de proyecto y tiempos de respuesta medidos contra lo comprometido por contrato. Sabes en qué se invierte cada hora sin tener que preguntarlo.
Acuerdo de confidencialidad antes de acceder a nada. El código y la documentación son tuyos desde el primer día, sin cláusulas de dependencia.
Documentos cifrados y fuera de la raíz pública, acceso por rol y registro de actividad. Trabajamos con las prácticas de la ISO/IEC 27001 y podemos entregarte el kit de políticas.
Ajustas el tamaño del equipo según la demanda real, sin finiquitos ni tiempos muertos entre proyectos.
Documentamos arquitectura, decisiones y procesos. Al terminar, la capacidad se queda en tu empresa y no dependes de nosotros para operar.
Propuesta, aceptación y anexos firmados en línea, con trazabilidad de quién aprobó qué y cuándo. Sin cadenas de correos ni versiones sueltas.
Todos con experiencia comprobada y disponibilidad para integrarse a tu operación en menos de una semana.
Construye y mantiene aplicaciones de negocio sobre .NET, con foco en código mantenible y pruebas.
Define la estructura técnica antes de escribir código: límites, contratos entre sistemas y decisiones que condicionan los años siguientes.
Cubre desde la interfaz hasta la base de datos, útil cuando el equipo necesita autonomía sin multiplicar personas.
Rendimiento, respaldos, planes de recuperación y consultas que dejan de tardar minutos.
Consolida información dispersa en una única fuente confiable, que es el requisito previo a cualquier proyecto de IA.
Infraestructura como código, despliegues automatizados y entornos que se reproducen sin sorpresas.
Una sola base de código para las dos plataformas, con la operación conectada al sistema central.
Atiende incidencias con tiempos comprometidos por contrato y mantiene la continuidad del día a día.
Detecta el error antes que el usuario, con casos de prueba documentados y repetibles.
Audita la madurez real, prioriza casos de uso por retorno y acompaña la implementación.
¿No ves el perfil que necesitas? Cuéntanos el problema y te decimos con qué combinación de roles lo resolvemos —o si no es nuestro terreno.
La elección depende de si te falta capacidad, un equipo completo o resolver algo acotado con fecha de término.
Uno o varios profesionales se integran a tu estructura, con tus procesos y tus herramientas. Tú diriges; nosotros respondemos por el perfil, su reemplazo y su continuidad. Es lo más habitual cuando el cuello de botella es de manos, no de criterio.
Aportamos el equipo completo con un responsable técnico que dirige el trabajo y responde por los plazos. Tú fijas las prioridades del negocio y revisas los entregables; la coordinación del día a día es nuestra.
Para necesidades acotadas: una integración, una migración, un sistema concreto o una auditoría. Se define el alcance por escrito, se acuerda el precio y hay fecha de término. El código y la documentación quedan en tu poder.
Tres modelos que parecen lo mismo y resuelven problemas distintos. La diferencia está en quién dirige y quién responde. Tabla comparativa, el error que más cuesta y tres preguntas para decidir en cinco minutos.
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