Auditoría de infraestructura
Qué tienes, en qué estado, qué está fuera de soporte y qué es un riesgo hoy. Con inventario y valoración, no impresiones.
La asesoría informática es un servicio de consultoría que evalúa la situación tecnológica de una empresa —infraestructura, sistemas, seguridad y capacidades— y entrega un plan de acción priorizado. Su valor está en decidir bien antes de invertir: qué modernizar, qué reemplazar y qué dejar como está.
No vendemos licencias de terceros: la recomendación responde a tu necesidad, no a una comisión.
Cada recomendación viene con costo estimado, riesgo asociado e impacto esperado en la operación.
Un plan ordenado por retorno, para saber qué hacer este trimestre y qué puede esperar al siguiente.
Informes que un gerente o un directorio pueden leer y aprobar, sin traducción técnica intermedia.
Identificamos los puntos únicos de falla y las brechas de seguridad antes de que se conviertan en incidente.
Puedes ejecutar el plan con tu equipo, con otro proveedor o con nosotros. El diagnóstico es tuyo igual.
Conversamos con gerencia y responsables de área para entender objetivos del negocio y dolores reales.
Revisamos infraestructura, sistemas, licencias, seguridad, respaldos e integraciones existentes.
Cruzamos hallazgos con objetivos y ordenamos las iniciativas por impacto, riesgo y costo.
Entregamos el plan tecnológico y lo presentamos a la gerencia con decisiones concretas sobre la mesa.
Ocho decisiones donde equivocarse cuesta caro y una mirada externa se paga sola.
Qué tienes, en qué estado, qué está fuera de soporte y qué es un riesgo hoy. Con inventario y valoración, no impresiones.
Qué modernizar, en qué orden y con qué presupuesto. Priorizado por impacto en el negocio, no por antigüedad.
Comparamos alternativas con criterios definidos contigo y sin comisión de por medio. Te decimos también cuándo no comprar.
Dónde estás expuesto y qué corregir primero, siguiendo las prácticas de la ISO/IEC 27001, con plan por fases.
Qué pasa si mañana se cae el sistema central: cuánto tiempo aguantas, qué pierdes y qué hace falta para reducirlo.
Licencias sin usar, servicios duplicados, contratos que se renuevan solos. Suele financiar el resto del plan.
Quién es dueño de cada dato, cómo se corrige un error y qué reglas de calidad aplican. Es el requisito previo a cualquier proyecto de IA.
Traducimos las decisiones técnicas a términos de negocio para que el directorio pueda aprobarlas con criterio.
Las preguntas que todo comité de compras hace antes de aprobar un proveedor externo, respondidas por adelantado.
Cada profesional pasa por prueba técnica y entrevista antes de entrar a tu equipo. No enviamos currículums: enviamos personas que ya resolvieron el problema que tienes.
Trabajamos en tu horario, no con doce horas de desfase. Las reuniones son a una hora razonable para todos y los bloqueos se resuelven el mismo día.
Del acuerdo firmado al primer commit en tres días hábiles, frente a los dos o tres meses que toma una contratación tradicional.
Tickets, tableros de proyecto y tiempos de respuesta medidos contra lo comprometido por contrato. Sabes en qué se invierte cada hora sin tener que preguntarlo.
Acuerdo de confidencialidad antes de acceder a nada. El código y la documentación son tuyos desde el primer día, sin cláusulas de dependencia.
Documentos cifrados y fuera de la raíz pública, acceso por rol y registro de actividad. Trabajamos con las prácticas de la ISO/IEC 27001 y podemos entregarte el kit de políticas.
Ajustas el tamaño del equipo según la demanda real, sin finiquitos ni tiempos muertos entre proyectos.
Documentamos arquitectura, decisiones y procesos. Al terminar, la capacidad se queda en tu empresa y no dependes de nosotros para operar.
Propuesta, aceptación y anexos firmados en línea, con trazabilidad de quién aprobó qué y cuándo. Sin cadenas de correos ni versiones sueltas.
Todos con experiencia comprobada y disponibilidad para integrarse a tu operación en menos de una semana.
Construye y mantiene aplicaciones de negocio sobre .NET, con foco en código mantenible y pruebas.
Define la estructura técnica antes de escribir código: límites, contratos entre sistemas y decisiones que condicionan los años siguientes.
Cubre desde la interfaz hasta la base de datos, útil cuando el equipo necesita autonomía sin multiplicar personas.
Rendimiento, respaldos, planes de recuperación y consultas que dejan de tardar minutos.
Consolida información dispersa en una única fuente confiable, que es el requisito previo a cualquier proyecto de IA.
Infraestructura como código, despliegues automatizados y entornos que se reproducen sin sorpresas.
Una sola base de código para las dos plataformas, con la operación conectada al sistema central.
Atiende incidencias con tiempos comprometidos por contrato y mantiene la continuidad del día a día.
Detecta el error antes que el usuario, con casos de prueba documentados y repetibles.
Audita la madurez real, prioriza casos de uso por retorno y acompaña la implementación.
¿No ves el perfil que necesitas? Cuéntanos el problema y te decimos con qué combinación de roles lo resolvemos —o si no es nuestro terreno.
La elección depende de si te falta capacidad, un equipo completo o resolver algo acotado con fecha de término.
Uno o varios profesionales se integran a tu estructura, con tus procesos y tus herramientas. Tú diriges; nosotros respondemos por el perfil, su reemplazo y su continuidad. Es lo más habitual cuando el cuello de botella es de manos, no de criterio.
Aportamos el equipo completo con un responsable técnico que dirige el trabajo y responde por los plazos. Tú fijas las prioridades del negocio y revisas los entregables; la coordinación del día a día es nuestra.
Para necesidades acotadas: una integración, una migración, un sistema concreto o una auditoría. Se define el alcance por escrito, se acuerda el precio y hay fecha de término. El código y la documentación quedan en tu poder.
Cinco criterios para resolverlo con argumentos, los cuatro casos en que desarrollar a medida es la peor opción, y la tercera vía que casi nadie plantea: comprar la base y desarrollar la diferencia.
LeerTres modelos que parecen lo mismo y resuelven problemas distintos. La diferencia está en quién dirige y quién responde. Tabla comparativa, el error que más cuesta y tres preguntas para decidir en cinco minutos.
LeerLa Ley 21.719 entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026 y obliga a tener por escrito qué puede hacer cada proveedor con los datos de su empresa. Qué debe decir ese documento, con quién hace falta y cómo conseguirlo sin negociar meses.
LeerCuéntanos qué necesitas y te respondemos con una propuesta concreta.